El territorio colombiano forma parte de dos de las últimas reservas de agua dulce del planeta que son los Andes y la Amazonía (la región andina y Brasil contienen el 20% del agua dulce del planeta) las cuales se convierten en reservas estratégicas para los intereses de las corporaciones multinacionales y transnacionales que tienen por objeto el agua como un producto o “recurso” mercantil.
La problemática del Agua en Colombia es una consecuencia del estilo de desarrollo que tenemos, marcado por el deterioro y la privación del llamado “recurso hídrico”, que no se caracteriza precisamente por seguir la lógica de pervivencia natural de los ecosistemas; mientras no se ejecuten acciones que comiencen a transformar sus nocivas tendencias, se continuarán incrementando los problemas en el conjunto de nuestro Territorio.
Con relación al desabastecimiento, según el IDEAM, para el año 2025 afectará al 69% de la población colombiana. De acuerdo a la encuesta de “Demografía y Salud”, (PROFAMILIA: 2005), En el año 2.000, el 78% de los hogares estaban conectados al acueducto con gestión pública estatal y un 7% a acueductos con gestión pública comunal y/o veredal. Para el 2005, el 74% de los hogares tenía conexión al acueducto con gestión pública estatal y el 11% a acueductos con gestión pública comunal, en el sector urbano. Si se comparan estos porcentajes se estaría mostrando un retroceso del 4% en la cobertura de la gestión pública estatal y un aumento en la cobertura de la gestión pública comunal del 4%, en el sector Urbano. En el sector Rural, en el 2002, varió 27% al 22% en el 2005, significando una disminución de cobertura del 5%.
A partir de la Constitución Política de 1991 y la adaptación a la estrategia neoliberal, se introduce la armonización legal con el objetivo de viabilizar los megaproyectos que atentan contra la Vida del Pueblo colombiano, constituyéndose en estrategia de guerra global, en la cual, las transnacionales, con el consentimiento del Estado colombiano, están interesadas en explotar y apropiarse del recurso hídrico en todas sus formas: privatización de las Empresas de Servicios Públicos Domiciliarios, apropiación de los acueductos comunitarios, páramos, cuencas, microcuencas, nacimientos, humedales, madresaguas, ríos, quebradas, ojos de agua, construcción de hidroeléctricas con capital privado multilateral, venta de agua en bloque para exportarla, alza de las tarifas, la privatización de los ríos mediante las hidrovías, en fin un gran complejo de planeación y ejecución de megaproyectos.
Considerando el anterior contexto de desesperanza, establecido por las políticas del capital, históricamente se han creado múltiples, variados y valiosos procesos de resistencias locales, regionales, nacionales y globales, que retornan y replantean diversos pensamientos y prácticas organizativas, las cuales, redefinen procesos culturales que alimentan la Defensa de la Vida.
Es necesario, retornar al tejido y retramar cada uno de sus hilos que hacen parte de los diversos grupos culturales y sociales, a partir de sus cosmogonías y cosmovisiones; in_surgir desde la Memoria de la Palabra, para crear diversas resistencias, que posibiliten procesos de liberación para la Autonomía, Soberanía y Dignidad de los Pueblos, las cuales no pueden ser legalizadas ni cooptadas con la ilusión del interés particular, bajo un espejo de progresismo político y económico para un cambio social.
Enlaces a esta entrada:
Crear un enlace
<< Página principal